En esta imagen se puede observar el exceso de volumen mamario y la fuerte caída del tejido. Esta condición a menudo resulta en malestar físico crónico, como dolor de espalda y hombros, así como limitaciones en la actividad física. El objetivo aquí era planificar una reducción sustancial para devolver la armonía al tronco.
Registro del paciente en la fase inicial de recuperación. Obsérvese la nueva proyección de la mama, con el tejido elevado y el volumen notablemente reducido. El contorno es más firme y posicionado anatómicamente, aliviando el peso y mejorando la silueta. Observación técnica: La imagen muestra al paciente aún con vendajes y drenaje quirúrgico, elementos comunes en los primeros días para garantizar la seguridad y el drenaje de líquidos durante el período de cicatrización.
En esta imagen de perfil se puede observar un volumen mamario muy pronunciado que va más allá de la línea abdominal, caracterizando la gigantomastia. Esta afección suele ir acompañada de dolores severos crónicos en la región cervical y lumbar, además de dermatitis (irritación de la piel) en el pliegue inframamario debido al peso y la fricción constante. El objetivo quirúrgico era extirpar una gran cantidad de tejido para proporcionar un alivio físico inmediato.
Resultado en la etapa inicial de curación. Es visible el cambio drástico en la silueta y la eliminación del peso que cargaba la columna. La mama fue completamente remodelada y elevada, brindando un contorno más ligero y proporcional al cuerpo. Observación técnica: La línea rojiza en la base de la mama (cicatriz en "T" invertida) es característica de esta fase inicial. Con el tiempo y los cuidados postoperatorios, este color tiende a aclararse y la cicatriz se vuelve cada vez más discreta y fina.
Aviso de Contenido Sensible
La gran diferencia es la ausencia de cicatriz vertical. Mientras que la técnica tradicional abandona la famosa "T invertida", Passot Revisited permite ocultar estratégicamente la cicatriz final sólo en el pliegue horizontal (el pliegue debajo del pecho), aportando un contorno mucho más limpio y discreto.
Para garantizar la seguridad y los resultados estéticos se utiliza un mecanismo llamado "Ojal". Este método permite eliminar el exceso de tejido y grasa mientras reposiciona la areola con precisión, manteniendo la vascularidad y la armonía con la nueva forma del seno.
Además de las ganancias estéticas, la reducción mamaria soluciona los problemas funcionales provocados por el exceso de peso (hipertrofia). Los pacientes suelen reportar el fin de los dolores crónicos de espalda, hombros y cuello, así como una mayor libertad para practicar actividades físicas y facilidad para elegir ropa que antes no les quedaba bien.
La técnica está recomendada para mujeres que presentan hipertrofia mamaria o asimetrías y que buscan un resultado sofisticado y duradero. Es ideal para quienes desean unos senos más claros, firmes y proporcionales, pero priorizan un postoperatorio con la menor cantidad de marcas visibles posible.